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Author: OCS Grupo

El pistoletazo de salida que marca el inicio de la oposición al CNP son las pruebas físicas. Para muchos se trata de la prueba más sencilla, para otros es la más difícil. Sea como sea, es la primera prueba y los nervios ante lo desconocido, o ante lo conocido, en muchos casos juegan malas pasadas. Por eso queremos ayudaros y contaros en qué consisten y qué debéis tener en cuenta para superarlas.

Una vez que superas el proceso selectivo para acceder al CNP y obtienes el ansiado APTO, recibes la carta del director general de la Policía que confirma la fecha concreta en la que deberás incorporarte a la Escuela Nacional de Policía en septiembre. Comienzan entonces las celebraciones, pero también aparecen la incertidumbre —ante el paso que estás a punto de dar— y los nervios.Nervios por lo que te deparará la Escuela, por si estarás o no preparado para estos intensos meses, nervios ante un cambio de vida inminente y nervios ante una pregunta que todos los aptos se hacen mucho antes de que llegue el momento: ¿qué tengo que llevar a Ávila en la maleta?

Transcurre  el cálido mes de julio en Madrid y el tráfico da una pequeña tregua a los sufridos conductores de la capital. Luca acaba de llegar en metro al trabajo con su inseparable mochila. Antes de dar las buenas tardes a su compañero, se para ante la máquina de las bebidas. Sesenta «centimazos» por un café de máquina horrible pero necesario como respirar para aguantar la tarde sin la adrenalina que te generan las vigilancias, los seguimientos y, en grado sumo, las detenciones de los tratantes de personas. Gente que vende gente, gente que compra y alquila gente. Y lo peor: gente que consume gente...

Transcurre  el cálido mes de julio en Madrid y el tráfico da una pequeña tregua a los sufridos conductores de la capital. Luca acaba de llegar en metro al trabajo con su inseparable mochila. Antes de dar las buenas tardes a su compañero, se para ante la máquina de las bebidas. Sesenta «centimazos» por un café de máquina horrible pero necesario como respirar para aguantar la tarde sin la adrenalina que te generan las vigilancias, los seguimientos y, en grado sumo, las detenciones de los tratantes de personas. Gente que vende gente, gente que compra y alquila gente. Y lo peor: gente que consume gente...

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